miércoles, 3 de noviembre de 2010

¿El Oso Malayo en un congelador?

Mientras veía el video que acompañaba a la nota que tanto despertó mi interés, no pude evitar pensar en el amigable personaje el oso Baloo de la película de Disney “El libro de la selva”,  y pensaba una y otra vez, que ya es casi un hecho que Baloo no será el único ejemplar de Oso Malayo que sobrevivirá por el resto de la vida en la tierra, pero que tristemente ambos no estarán presentes en “carne y hueso” en ella.
Las amenazas bomba con las que despertó el mundo, las frases homofóbicas de Berlusconi, las guerras y hasta las elecciones de la cámara de representantes  en Estados Unidos pasaron a ser, personalmente, noticias de segundo plano ante el título que inmediatamente atrapó mi curiosidad “Un congelador podría salvar al oso malayo”. Acompañada de un video, el autor de la nota explica con emoción cómo es que el humano empieza  a ya dar por hecho que muchas de las especies que hoy en día consideramos en peligro de extinción están ya prácticamente perdidas, entre ellas el Oso Malayo. Ante esto, la “nueva solución” que prevén es tomar muestras de sangre de la especie y congelarla, manteniendo así muestras de ADN para en un futuro tener la posibilidad de clonar especies que podrían desaparecer, sólo esperaríamos la tecnología adecuada.
La controversia que generó en mi tal nota no refiere a una mentalidad conservadora o de injusticia animal o peor aún de que el humano no tiene “porqué jugar a ser Dios”. El conflicto ideológico que causó la nota fue el hecho de que el humano, ya dado por vencido ante la urgencia de rescatar parte de seres vivos que conforman el planeta y que son necesarios para su balance y ciclo de vida, recurre una vez más a métodos tecnológicos que terminan por el postración ante la necesidad en lugar de optar por actuar en el momento. Ocurre lo mismo con el problema del agua, que aunque personalmente creo que no ocurrirá un desastre acuífero como muchos temen, sí creo que es urgente tener una conciencia del medio que nos permita no vivir con un miedo a la pérdida con algo necesario para la vida humana, sino también una conciencia de evitar la pérdida de bioelementos con los que tenemos que coexistir, pues han sido parte del medio en el que vivimos por los mismos millones de años que hemos estado aquí. Siguiendo con el ejemplo del agua pues, me es curioso que el humano decida invertir hasta en nuevas carreras laborales para la generación de moléculas de agua, o para la descontaminación de litros de agua. ¿Porqué mejor no invertir en crear conciencia para el buen uso, para el cuidado, para la no contaminación del elemento? Sí creo que sean necesarias las investigaciones científicas, y el preparar personas que sepan hacer y usar tales tecnologías, pero soy también fiel creyente que no tiene porque sustituirse la prevención por la posterior acción.
En el caso de esta especie, como hubiera sido de cualquier otra, resulta  excelente noticia que se trate de preservar su ADN, mas es necesario voltear a ver la raíz del problema y que se intente poner freno a la explotación forestal del hábitat que es la razón principal por la que la población de osos malayos ha disminuido notablemente en los últimos años. Malasia e Indonesia, principal localización de esta especie se encuentran amenazadas por la sobre explotación de las recursos de sus selvas para la existencia de madera, se necesita también un urgente actuar en ello.
Evitando ser alguien dando su opinión y analizando un poco el contexto de la situación, creo que es bueno y realmente necesario que la ciencia se encargue de mantener muestras de especies a punto de desaparecer, seguramente tendrán un uso a futuro, pero no deberíamos dejar ya todo en manos de la ciencia, las campañas de reproducción animal, de concientización ambiental, de protección de biodiversidad y hábitats debería seguir. El hecho de que tristemente ya se dé por perdido al mamífero que inspiró a la creación de Baloo debería de impactar de tal forma que se quiera actuar antes de que el problema llegue, un actuar para la erradicación del mismo problema, no para posponerlo para encontrar futura solución.
Beatriz Aguilar Puga

No hay comentarios:

Publicar un comentario